Tiene
la miel en los ojos, tiene una puerta su ombligo.
‘Cando
estás borde e soso, non son capaz de deixarte tranquilo
-Iso
é un problema grave, síntoo, pero para ti, digo.’
Pero
a ella, que está loca, ¿qué mal le tiene decirlo?
Algunas
veces no sabe, otras hasta se equivoca
dice
que canto como las sirenas, no me tapa la boca.
Y
yo que me río de ella, y ella que se ríe de mí.
Que
hacer el amor no sabe, que solo sabe hacerme feliz.
Deja
la revolución a un lado,
estamos
en una guerra;
yo
seré tu comandante
y
tú serás mi guerrillera.
Vamos
a poner bombas
que
estalle la cama,
que
exploten las hormonas,
que
no vuelva la calma.
He
sentido en un segundo que su cuerpo era mi mundo
y
es por eso que mi deseo es tenerlo y gobernarlo.
Prisionero.
Quiero ser su líder, su amo y su dueño;
quiero
que mi mundo no muera de hambre.
Por
tu culo nena, por tu culo; que entro en conflicto
con
quien sea, tia, si hace falta que suenen los tiros.
Que
me drogo, porque alejarme de ti es un castigo,
y
con este porro; me duele menos que mi sitio esté contigo.
Deja
la revolución a un lado,
estamos
en una guerra;
yo
seré tu comandante
y
tú serás mi guerrillera.
Vamos
a poner bombas
que
estalle la cama,
que
exploten las hormonas,
que
no vuelva la calma.
Y
ahora déjala que suene, que grite la pobreza,
ya
no se muere en este mundo, de hambre y de miseria;
ya
no se muere en este mundo, por falta de belleza.
Por la guerra faltó el amor y por amor, se hizo la guerra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario