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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Sacando las entrañas.

Tiene la miel en los ojos, tiene una puerta su ombligo.
‘Cando estás borde e soso, non son capaz de deixarte tranquilo
-Iso é un problema grave, síntoo, pero para ti, digo.’
Pero a ella, que está loca, ¿qué mal le tiene decirlo?

Algunas veces no sabe, otras hasta se equivoca
dice que canto como las sirenas, no me tapa la boca.
Y yo que me río de ella, y ella que se ríe de mí.
Que hacer el amor no sabe, que solo sabe hacerme feliz.

Deja la revolución a un lado,
estamos en una guerra;
yo seré tu comandante
y tú serás mi guerrillera.

Vamos a poner bombas
que estalle la cama,
que exploten las hormonas,
que no vuelva la calma.

He sentido en un segundo que su cuerpo era mi mundo
y es por eso que mi deseo es tenerlo y gobernarlo.
Prisionero. Quiero ser su líder, su amo y su dueño;
quiero que mi mundo no muera de hambre.

Por tu culo nena, por tu culo; que entro en conflicto
con quien sea, tia, si hace falta que suenen los tiros.
Que me drogo, porque alejarme de ti es un castigo,
y con este porro; me duele menos que mi sitio esté contigo.

Deja la revolución a un lado,
estamos en una guerra;
yo seré tu comandante
y tú serás mi guerrillera.

Vamos a poner bombas
que estalle la cama,
que exploten las hormonas,
que no vuelva la calma.

Y ahora déjala que suene, que grite la pobreza,
ya no se muere en este mundo, de hambre y de miseria;
ya no se muere en este mundo, por falta de belleza.
Por la guerra faltó el amor y por amor, se hizo la guerra.

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