Vistas de página en total

lunes, 23 de marzo de 2015

Sistema

Ando rápido, 
poco a poco,
me voy fijando, 
no destrozo,
imagino, 
pienso en positivo
llevo las manos 
dentro de los bolsillos.
Tengo 
los auriculares puestos,
el resto 
ya lo conozco:
el sonido 
de todos los autos,
conducidos 
siempre por locos
que se paran 
cuando no quieren
viendo cruzar 
al que va en piernas
retrasando 
siempre su destino
aunque este esté escrito 
sin que se den cuenta.
Todo 
está lleno de cristales,
que tienen 
poca transparencia
y son solo escaparates
para estar a la última 
y ser tendencia,
para ir a la moda 
y ser una persona única
vendiéndote 
cuando vendes,
comprándote 
cuando compras.
Yo sigo caminando
por todas las aceras
que llenas de papeleras
siguen hechas mierda
porque no se utilizan,
porque solo se rompen
de tantas patadas
que le dan las vidas
de las personas 
que se corrompen.
Llega la noche asesina
que acaba de matar al día.
¿Será que le echaba reproches
de no haber hablado todavía?
Todo ha cambiado,
ya nada es como antes.
Pero, sin embargo,
yo me vuelvo a casa
como un cobarde
que se levanta esclavo
y se acuesta tarde
con miedo a dormir 
y verse en sueños
como un parásito más 
siervo del miedo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario