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domingo, 7 de abril de 2013

Resaca.

Surgido el accidente
compruebo decaído
el ostiazo en los dientes 
que me había metido.

Dios de la risa se mea.
Menuda depresión la tuya,
que me fuese al infierno
te hace una jodida capulla.

La serenata de todos los días.
Me pasa por confiar en ti,
no sabía donde me metía
y ahora sangra mi jardín.

Y los días pasaban follando,
unos con otros,
Melibea murió cantando
y yo te comí el coño.

¡Qué felices que somos!
Los sueños se han acabado.
Qué bien se está en cama
aunque no sea a tu lado.




1 comentario:

  1. Al acabar la noche, me meto en cama, empiezo a soñar y me despierta el mañana.

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