¡Hey, vosotros! ¿Me escucháis? ¡No os oigo!
¿Es que no os dais cuenta de lo que os queda por vivir?
Mirad la de mascadas que os ha dado la vida.
Tenéis la cara roja, y bueno, el alma de color gris.
Dejémonos de tragadas, de cagadas y de cuentos de hadas.
Porque no somos unos príncipes azules.
Pero vosotras tampoco sois unas princesitas vestidas de rosa.
Esta sociedad que nos rodea, no está vestida con el verde esperanzado.
Y es que todo el mundo se mete en este agujero negro lleno de mierda.
Mirad la de mascadas que nos ha dado la vida.
Ya son tantas que tenemos un puto ojo morado.
Tranquilos, que la culpa no es nuestra.
Blancas son las sustancias que nos consuelan.
Marrón el color de la bebida que nos calma esta sed de indecencia.
Por desgracia, lo único que no está solo en esta vida, es la soledad.
Porque todo esto nos produce una auténtica indiferencia.
Porque hay veces que debemos distinguir con exactitud, ¿qué es la bondad?
Porque todo esto nos produce una auténtica indiferencia.
Porque hay veces que debemos distinguir con exactitud, ¿qué es la bondad?
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