Recuerdo el calor del verano,
en la ciudad del apóstol,
el encuentro en un banco,
de mañana, nos quemaba el sol.
Recuerdo tus miradas, tus gestos,
aún escucho las notas mezcladas,
de todos los instrumentos,
que no eran capaz de sacar melodía.
Recuerdo que no me imaginaba esto,
todo lo que a partir de ahí sucedió,
pues más tarde nos encontramos,
y ahí si, tu mirada me encandiló.
Recuerdo que éramos diferentes,
que todo fue increíble, perfecto,
y que la fusión llegó a ser tan grande,
que pasamos a ser uno, si, uno.
Recuerdo las miradas, los besos,
las fotos y las caladas, los abrazos
y las llamadas, recuerdo como me enamorabas,
y como en su día estábamos separados,
por una valla y me dijiste "no te vayas".
Recuerdo que no me fui, porque no podía,
y como la cancíon decía, me quedaba en una calle,
en una calle que ni tenía ni tiene salida.
Adicado a Paula
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